¡Cómo han cambiado los tiempos!
¡Chales mi Nopalión!Hace un buen ratón que no te pellizcaba, pero no creas que por falta de ganas….¡no!, sino por falta de tiempo, y todo porque nos fuimos con mi galán de mojarras a los Yunaites, pa’ ver si mejoraba la situación económica en nuestro cantón…. Pero nariz de gallo copetón, (igual de jodidos, aquí y allá) y ante el éxito obtenido decidimos retachamos como bala pa’l terruño; a checar a los críos, que dejamos de encargo con mi comadre Chencha.¡Me cai carnal!, que casi se me descuajaringa el corazón al llegar a mi morada, pues encontré mi cantón, aparte de a solapa ¡patas pa’ arriba!, todo hecho un desastre, con decirte que hasta pensé que nos acababan de catear, y que se habían llevado al bote a mis chavos. Las camas sin tender, los trastos sin lavar, la ropa tirada en el suelo, -del WC mejor ya ni te digo nada, bástate con saber que se parecía al de la borracha (con copete)-.¡TODO UN CAOS!Como a eso de las 3 de la mañana aparecieron nuestros amados retoños, felices de vernos de nuevo en casa, ¡y hasta las chanclas!, -Si nomás se habían ido un ratito a divertirse “AL ANTRO”-,…. ¡nada malo, ni por que preocuparse! -Me dice mi hija Juana-, ¡Hay jefa! ¡ay amá, ya ni aguantashs nada! ¿Cuál tiradero?, lo que pasa es que eres fanática de la limpieza, hay mañana temprano te levantas a recoger el cochinero, y eso sí con la pena, yo no te puedo ayudar porque me puse uñas de porcelana y no puedo hacer nada con ellas puestas, además tempranito tengo examen en la escuela, y ya me voy a dormir porque me vengo cayendo de sueño (pienso yo: ¿no será más bien de borracha?).- Roberto nuestro hijo- ¡Aaay apá!, ¡mira nomás ya hasta canas te salieron! Y vienes más flaco, te vez bien galán, hasta le das un aire al Chente, ¿te ligaste muchas güeras?, ¡oye! No te esponjes, ni me trates así; que si los animales se murieron fue por que ya estaban muy viejos y ya les tocaba, te juro que yo sí los cuidé, y si rente la tierra fue porque se descompuso el tractor y no tuve dinero para alquilar otro para sembrarla, y con qué animales si se murieron los del arado,- ¿de qué dinero me hablas?-, si la miseria que mandaban cada mes apenas y nos alcanzaba a mi carnala y a mi para medio irla pasando, con un chorro de privaciones y necesidades, ¡Hay si supieran nada más como sufrimos y ustedes gozándola en Estados Unidos. No, no hay ni un peso, hay mañana o pasado te hago las cuentas. ¡No cabe duda que mi jefa y tu ya están chocheando, a leguas se nota que la meno y la andro ya los traen de una ala… Ahí se ven, mañana con más calma platicamos, me voy a dormir, ya no la hagan de pex.Y, no me queda otra que pensar ¡chales, como han cambiado los tiempos! ¿o las personas? O la moral y las buenas costumbres. ¿Nopalíon, recuerdas? Como hace solo unos años, las fiestas de la juventud con música en vivo, empezaban a las 4 de la tarde y terminaban a las 9 de la noche (las famosas tardeadas de los tejabanes, o del Salón Impala) y ahora resúltame que empieza la fiesta de la ¿juventud? en el antro a las 9 de la noche y acaba a las 4 de la mañana.¿Te acuerdas cuánto amor y respeto a nuestros padres, y a las personas mayores? ¿Recuerdas como mirando a nuestros viejos chambiar, aprendimos a ganarnos el pipirin, y a cuidar nuestro escaso patrimonio?¿Pues, qué pingos le pasa ahora a esta juventud?… ¿o Jumentud?Tu ñiz: Rosita Brosita.